La Diputación de Sevilla, a través de su Área de Cultura y Ciudadanía, produce la cuarta edición del certamen ‘Historia viva del Flamenco’, un festival de carácter anual con el que la Institución pone en valor a las personalidades veteranas de este arte, a aquellos artistas que forman ya parte de la historia del flamenco. Como es el caso del cantaor Nano de Jerez, al que el festival rinde su homenaje este año.
El diputado provincial Casimiro Fernández destaca la importancia del flamenco en la programación cultural de la Diputación, “con una primera edición el año pasado de ‘Duende’, el festival flamenco de carácter bienal con 15 sedes y lo mejor del flamenco en la provincia, y presencia constante del flamenco en todos nuestros circuitos y programas culturales, con más de 150 actuaciones a lo largo del año”.
Este cuarto certamen, presentado también por José Suárez ‘Torombo’, se celebrará el día 6 de marzo, en el Teatro Los Remedios (Padres Blancos. C/Juan Ramón Jiménez, 22), a las 20:30 horas. La entrada es libre para el público, hasta completar aforo, y las invitaciones numeradas estarán disponibles en la Sede de la Diputación (Avda. Menéndez Pelayo, 32), a partir del próximo lunes 23, en horario de 9:00 a 14:00 horas. Cada persona solo podrá retirar un máximo de cuatro invitaciones.
UN CARTEL VARIADO Y CON PELLIZCO
En cuanto a cartel, está integrado por los siguientes artistas: la bailaora lebrijana Concha Vargas, considerada una de las más puras del flamenco actual; Cancanilla de Málaga, nombre artístico de Sebastián Heredia, prototipo del cantaor artista; el maestro trianero Juan José Amador, del que el crítico Manuel Bohórquez asegura que “tiene un sonido de voz de enorme originalidad”; Herminia Borja, cantaora también trianera muy apreciada por su categoría flamenca; Antonio Carrión, de Mairena del Alcor, uno de los guitarristas de acompañamiento más solicitados por las primeras figuras del cante jondo en los últimos años; el guitarrista nacido en Nimes Antonio Moya, músico, políglota y figura esencial del acompañamiento al cante.
Por último, destacar la colaboración del palaciego Juanelo, descendiente de una familia de cantaores flamencos y con una carrera en la que destaca la pureza de su cante, que es austero y profundamente ortodoxo.