Los empresarios de Sevilla alertan del "grave déficit de infraestructuras y del deterioro de las existentes"

Sobre la subida del SMI, la realidad del tejido productivo no es el IBEX: el 98% son pymes, micropymes y autónomos

El presidente de la Confederación Empresarial de Sevilla (CES), Miguel Rus, ha presidido hoy la Asamblea General celebrada en el Estadio de la Cartuja de Sevilla, con la colaboración de Unicaja. La sesión reunió al empresariado sevillano y contó con la participación de Javier Aguilera, director territorial de Andalucía Occidental de Unicaja, y Daniel Oviedo Barrera, director gerente del Estadio La Cartuja.

Durante su discurso, el presidente de la CES, Miguel Rus, alertó del claro déficit de infraestructuras que sufre Sevilla, que limita su competitividad y desarrollo económico. Señaló obras eternamente retrasadas como la SE-40, la paralización de proyectos estratégicos como el Puente Dos Hermanas – Palomares del Río, la falta de una red de metro completa, la insuficiente conexión ferroviaria con el aeropuerto y carreteras saturadas como la AP-4 y la A-49. Según Rus, la ausencia de planificación y de inversión no solo afecta la movilidad, sino que también pone en riesgo la creación de empleo, la atracción de inversiones y la igualdad territorial, situando a Sevilla en desventaja frente a otras regiones.

Asimismo, destacó que las pocas infraestructuras existentes están obsoletas y requieren un mantenimiento adecuado para garantizar aspectos tan básicos como la seguridad. Subrayó que desde la CES se vienen denunciando las reiteradas incidencias del AVE, un contraste con lo que en otro tiempo fue motivo de orgullo y referencia internacional. En este sentido, y tras el trágico accidente, recordó cómo la falta de la línea de alta velocidad entre Sevilla y Madrid ha tenido graves consecuencias entre el empresariado sevillano, especialmente en el sector turístico, con numerosas cancelaciones, pérdidas de facturación y creciente incertidumbre ante los sucesivos cambios o retrasos en la reanudación del servicio. 

El presidente de la patronal sevillana hizo hincapié en las obras del Puente del Centenario, cuya ejecución era necesaria y urgente, pero que se ha quedado paralizada. Se trataba de una obra de emergencia que se adjudicó para 27 meses y que, hasta ahora, ha duplicado ese plazo, pasando de los 86 millones iniciales a los 136 millones actuales. Según Rus, este proyecto constituye uno de los puntos negros más importantes de Europa para la logística, debido a los retrasos y a los problemas que genera para la operatividad de la red de transporte. Con el Puente del Centenario y la SE-40, Sevilla enfrenta dos cuellos de botella que la convierten en una auténtica “ratonera”, bloqueando su movilidad, el transporte de mercancías y personas, y limitando su desarrollo económico. En este sentido, el presidente de la CES reclamó “tiempos, plazos y compromisos”, y pidió que las actuaciones pendientes se tramiten por la vía de urgencia.

Respecto a las infraestructuras energéticas, el presidente de la CES alertó de que la red eléctrica de Andalucía está prácticamente saturada, lo que limita la conexión de nuevos proyectos industriales, residenciales y de generación renovable. En Sevilla, solo el 7,25 % de la red puede destinarse a nuevos usos, y la mayoría de los nudos ya están completos, lo que impide a empresas establecerse o ampliar sus actividades, afectando la creación de empleo y la competitividad. Para hacer frente a esta situación, la CES ha creado una Comisión de Energía, con el objetivo de diseñar estrategias que garanticen un suministro eléctrico competitivo y viable, y elaborará este año un informe para cuantificar el impacto económico de estas restricciones sobre las empresas sevillanas.

El presidente de la CES subrayó la necesidad de que las administraciones se encarguen del desbroce, limpieza y mantenimiento de cauces, presas y pantanos en la provincia de Sevilla. Advirtió que, tras años de sequía, la pérdida de agua por falta de capacidad de regulación convierte cada hectómetro cúbico en una incertidumbre para el futuro, recordando que el agua es “el oro de nuestra tierra”.

Rus denunció que, a pesar de que España mantiene la mayor presión fiscal de Europa y la segunda del mundo tras Canadá, la vivienda sigue siendo inaccesible, con impuestos que representan el 30,3 % del precio. Propuso reducir el IVA del 10 % al 4 % en vivienda libre y al 0 % en VPO, bajar el ITP, simplificar AJD y recuperar bonificaciones a la compra de VPO. Además, reclamó destinar suelo público a vivienda asequible, aumentar recursos para infraestructuras y promover un urbanismo más flexible, que permita cambios de uso y viviendas adaptadas a las necesidades familiares actuales.

El presidente alertó sobre la falta de mano de obra cualificada en Sevilla, pese a una tasa de desempleo cercana al 14%. Según un informe elaborado por la CES junto a la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla y la financiación de la Diputación, los desajustes entre oferta y demanda de empleo generan un impacto económico de 1.351 millones de euros, equivalentes al 2,85% del PIB provincial. Rus reclamó alinear la formación con las necesidades reales de las empresas, reforzar programas de capacitación en sectores críticos e impulsar la Formación Profesional, especialmente la dual, para cubrir los puestos vacantes y garantizar la competitividad del tejido productivo.

Diálogo social

El presidente de la CES defendió la importancia del diálogo social y la negociación colectiva como marco indispensable para legislar con coherencia y garantizar estabilidad, competitividad y empleo. Advirtió que gobernar de espaldas a quienes generan actividad económica solo genera incertidumbre, el peor enemigo de la inversión y del crecimiento. Rus destacó que solo mediante el consenso sector a sector es posible afrontar desafíos como la digitalización, la igualdad, la salud laboral o la productividad. 

Asimismo, recordó, en referencia a la firma de la subida del SMI, que “fuera del diálogo social no hay reformas sólidas, solo imposiciones” y que la realidad del tejido productivo no es el IBEX, que el 98% lo conforman pymes, micropymes y autónomos, lo más vulnerables.

Asimismo, subrayó que no se puede gobernar contra los empresarios, como ocurre con los agricultores, que luchan por ser rentables y mantener vivo el campo mientras no se les permite competir en igualdad de condiciones ni cumplir las mismas exigencias, garantías y precios. “No podemos hablar de Sevilla sin hablar de su campo: somos la despensa de Europa; el mundo rural no es pasado, es futuro. Es empleo, exportación, sostenibilidad y seguridad alimentaria”, afirmó.

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