Dos detenidos en Sevilla por explotar a mujeres con deudas de 7.000 euros

La operación culmina con el ingreso en prisión de los cabecillas de un grupo criminal que captaba a personas vulnerables en Sudamérica para trasladarlas a pisos repartidos por el país donde sufrían encierros y amenazas constantes a sus familias

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual en una amplia operación con ramificaciones en Sevilla, Madrid, Castellón y Alicante. La intervención se ha saldado con once detenidos y la liberación de tres mujeres de origen sudamericano que vivían sometidas a condiciones extremas para saldar una deuda de 7.000 euros impuesta por sus captadores.

Engaños a través del teléfono móvil

Los delincuentes buscaban perfiles de extrema vulnerabilidad económica y social en sus países de origen. El contacto inicial se realizaba a través de aplicaciones de mensajería instantánea, donde los investigados se ganaban la confianza de las afectadas mediante promesas falsas de prosperidad. Para eludir los controles fronterizos, la red financiaba los vuelos, reservas de hotel y seguros médicos bajo la apariencia de un viaje turístico. Una vez en territorio español, esa supuesta ayuda se transformaba de inmediato en una carga inasumible.

Explotación extrema y coacciones

Las víctimas acababan encerradas en pisos prostíbulo y clubes repartidos por Sevilla, Madrid y la provincia de Castellón. El régimen de vida anulaba cualquier atisbo de libertad, con jornadas de 24 horas y apenas dos horas de descanso diario. Las afectadas debían asumir sus propios gastos de manutención, aceptar prácticas sexuales sin protección e incluso consumir y ofrecer drogas a los clientes. El control era absoluto e incluía el uso forzoso de su imagen en portales web de contactos, sin posibilidad de negarse bajo ningún concepto.

Amenazas a familiares y prisión

Para evitar fugas o acercamientos a las autoridades, el entramado enviaba fotografías de los familiares de las víctimas ubicados en Sudamérica como método de intimidación directa y constante. El dispositivo policial culminó con el registro de varios inmuebles y la captura de once personas, entre ellas dos en la capital andaluza, seis en territorio castellonense, dos en la comunidad madrileña y una en la costa alicantina. Los cuatro principales responsables de la trama ya han ingresado en prisión provisional a la espera de juicio.

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