La azucena desprendida de la Giralda pesa 120 kilos y mide 3.85 metros

El Cabildo de la Catedral mantiene acordonado el entorno de la torre mientras se revisan el resto de remates con apoyo de los Bomberos tras el incidente ocurrido de madrugada

Un elemento ornamental de la Giralda se ha desprendido en la madrugada de este jueves en Sevilla como consecuencia de las excepcionales condiciones meteorológicas registradas en la capital, sin que se hayan producido daños personales.

Desprendimiento a primera hora de la mañana

Según ha informado el Cabildo de la Catedral de Sevilla, el incidente se produjo en torno a las 6:15 horas, cuando cayó la azucena situada en el remate sureste de la torre. Se trata de un conjunto formado por una eolípila y el ramo de azucenas que la corona, con un peso aproximado de 120 kilos y una altura total de 3,85 metros, ubicado a unos 69 metros sobre el nivel del suelo.

Inspección técnica y perímetro de seguridad

Tras el desprendimiento, los técnicos responsables de la Catedral realizaron una inspección visual del resto de remates de la Giralda, sin que se hayan detectado, por el momento, otros defectos aparentes. No obstante, el Cabildo ha decidido mantener acordonado el perímetro de seguridad alrededor de la torre hasta que pueda llevarse a cabo una revisión más exhaustiva con medios auxiliares, para lo que se cuenta con la colaboración del Cuerpo de Bomberos.

Un elemento histórico de varias etapas

Los remates de la Giralda combinan elementos de distintas épocas. La estructura original, diseñada por Hernán Ruiz en 1568, incluye las eolípilas de bronce. En 1751 se añadieron los ramos de azucenas, transformando el conjunto en las conocidas jarras ornamentales. Las azucenas actuales proceden de una restauración realizada en torno a 1980, obra de Fernando Marmolejo Camargo.

Un vicio oculto difícil de detectar

El Cabildo ha explicado que el desprendimiento se ha producido por la corrosión del vástago interior que sostiene el conjunto, un deterioro localizado en el interior de la campana de piedra que lo soporta. Al tratarse de un defecto oculto, no había podido ser detectado en las revisiones periódicas incluidas en el Plan de Conservación Preventiva de la Catedral, que contempla cuatro inspecciones anuales, una de ellas con medios especializados antes de Semana Santa.

Posible adelanto de la restauración

La azucena desprendida forma parte de un remate renacentista pendiente de restauración dentro de un proyecto ya redactado por Eduardo Martínez Moya, responsable de las intervenciones recientes en las fachadas exteriores de la Giralda. Tras lo ocurrido, el Cabildo está valorando adelantar los trabajos y desmontar de forma preventiva las tres azucenas restantes, en cuanto las condiciones meteorológicas lo permitan.