Familiares y pacientes con patologías de salud mental de Marchena organizan un nuevo encuentro este martes, 23 de junio, a las 19:00 horas, en la Biblioteca Pública Municipal 'José Fernando Alcaide Aguilar' con el objetivo de ultimar los detalles para la constitución oficial de su nueva asociación de ámbito local. La iniciativa surge tras una primera asamblea celebrada el pasado 21 de mayo y responde a la necesidad de crear una red de apoyo directo en el municipio que evite el traslado de los afectados a otras localidades y combata el estigma social de estas enfermedades.
Impulso definitivo tras el encuentro de mayo
El proceso para fundar este colectivo independiente entra en su recta final después de los avances logrados el mes pasado, según se informa en RTV Marchena. En aquella primera toma de contacto del 21 de mayo participaron profesionales sanitarios del área de Osuna, entre los que se encontraban la asistenta de salud mental del Hospital de la Merced y el coordinador de salud mental del sector, además de integrantes de la Asociación de Salud Mental de Sevilla. Esta colaboración externa ha servido para sentar unas bases sólidas de cara a la estructura jurídica y operativa que adoptará la entidad marchenera.
Un espacio local para evitar desplazamientos y la soledad
Los promotores de la iniciativa destacan la urgencia de contar con una sede propia y permanente en Marchena. Actualmente, las familias deben desplazarse a Osuna para recibir terapia de psicoeducación o contar con el asesoramiento de profesionales de la psicología. Los afectados recalcan la importancia de disponer de herramientas para afrontar las crisis cotidianas y lamentan que servicios que existían anteriormente en el municipio, como la consulta presencial de un psiquiatra, ya no se encuentren operativos de forma cercana.
El papel fundamental de las familias frente al estigma
La futura organización subraya que la implicación del entorno familiar es indispensable para el éxito del proyecto. Los testimonios directos de los impulsores reflejan que el apoyo mutuo permite compartir experiencias y romper el silencio que todavía rodea a los tratamientos psicológicos o psiquiátricos, especialmente en casos que afectan a menores debido a problemáticas actuales como el acoso escolar. El colectivo aspira a unificar demandas y asegurar una atención digna y sin prejuicios desde el propio municipio.