La Policía Nacional ha detenido en Sevilla a un hombre con un amplio historial delictivo como presunto autor de los delitos de robo con violencia, amenazas graves, tenencia ilícita de armas, receptación y contra la seguridad vial. El arresto, enmarcado en la denominada Operación Vittoria, se ejecutó tras un registro domiciliario en la barriada de las Tres Mil Viviendas. La investigación penal comenzó a finales del pasado mes de abril cuando un ciudadano denunció haber sido asaltado en la vía pública para sustraerle las pertenencias que llevaba consigo.
Asalto y amenazas continuas
La víctima relató en su denuncia inicial que el sospechoso lo abordó utilizando una navaja para arrebatarle diversas joyas. Días antes de este altercado, el mismo delincuente, en compañía del conductor del vehículo en el que se desplazaba habitualmente, ya lo había encañonado con un arma de fuego en plena calle.
La presión sobre el denunciante no cesó tras el robo. El agresor mantuvo una campaña de intimidación constante mediante llamadas telefónicas y videollamadas en las que exhibía armamento de forma explícita para proferir amenazas de muerte, intentando evitar que colaborase con la justicia.
Entrada y registro domiciliario
Los investigadores policiales comprobaron la veracidad de los testimonios y lograron identificar plenamente al responsable del acoso. Con la autorización judicial pertinente, las unidades operativas desplegaron un dispositivo de asalto para registrar la vivienda del investigado.
Durante la inspección del inmueble, los agentes encontraron la navaja empleada en el atraco y un anillo propiedad de la víctima. Además, las fuerzas de seguridad confiscaron una escopeta que constaba en las bases de datos como sustraída, diversa cartuchería y 2.000 euros en efectivo.
Situación del detenido
El operativo civil concluyó con el traslado del detenido a las dependencias policiales para la instrucción de las diligencias. Los agentes especializados en delitos violentos recabaron los indicios fácticos y las pruebas videográficas aportadas para cerrar el expediente.
Una vez finalizadas las tareas de comisaría, el detenido pasó a disposición de la Autoridad Judicial competente en el juzgado de guardia de Sevilla. Tras tomarle declaración formal, el magistrado decretó su puesta en libertad con cargos a la espera de juicio.