Prisión para un traficante pillado en Sevilla por la ventanilla rota de su coche

Los agentes acudieron a investigar los daños en una furgoneta estacionada y descubrieron decenas de dosis de estupefacientes preparadas para su venta al por menor en el asiento del copiloto que alcanzan un valor de miles de euros en el mercado
Tribunal Superior de Justicia de Andalucía
Tribunal Superior de Justicia de Andalucía

Un intento de robo con fuerza en un vehículo a motor estacionado en las calles de Sevilla ha desembocado en una condena firme de tres años de prisión para su propietario, identificado como A.. La intervención de la Policía Nacional, que acudió la madrugada del 7 de noviembre de 2022 para inspeccionar una furgoneta con la ventanilla fracturada, permitió descubrir un alijo de drogas sintéticas valorado en 2.201 euros. El responsable intentó justificar que las sustancias estaban destinadas a su consumo personal, pero la justicia ha determinado que la cantidad y la disposición de los estupefacientes evidencian un claro propósito de distribución a terceros en la capital andaluza.

Un muestrario de sustancias en el asiento del copiloto

Los agentes adscritos a la comisaría provincial llegaron al lugar de los hechos alrededor de la una de la madrugada y comprobaron que el cristal trasero izquierdo del turismo estaba roto. Al iluminar el interior, detectaron de inmediato una bolsa sospechosa en la plaza del acompañante. Tras localizar al dueño del coche, procedieron a un registro exhaustivo que afloró un completo surtido de narcóticos organizados en pequeñas dosis. En total, las autoridades se incautaron de quince comprimidos de colores, casi 67 gramos de anfetamina, cerca de diez gramos de MDMA, ketamina y un bote con un líquido transparente que resultó ser fluorometanfetamina. Todo el material se encontraba guardado estratégicamente en una caja metálica junto a bolsitas de plástico vacías, un método de empaquetado habitual en el narcomenudeo. Además, los policías intervinieron 130 euros en efectivo.

El falso escudo del consumo propio y la toxicología

La defensa del acusado se cimentó desde el primer momento en su condición de drogodependiente, un factor que esgrimió para justificar el volumen de los estupefacientes intervenidos. Sin embargo, los peritajes toxicológicos confirmaron que las cifras sobrepasaban con creces las tablas de acopio razonable que establecen los organismos oficiales de salud. Mientras que la cantidad estipulada para cubrir las necesidades de un consumidor de anfetaminas durante cinco días se sitúa en menos de un gramo, el varón custodiaba una cantidad que multiplicaba esa cifra de forma alarmante. Del mismo modo, el análisis de los laboratorios arrojó purezas de hasta el 25% en las partidas de MDMA, consolidando la teoría policial de que el destino final era la venta clandestina y no la satisfacción de una adicción personal.

Registro domiciliario y la resolución judicial firme

El hallazgo fortuito en el interior del vehículo desencadenó una investigación paralela por parte de la unidad de estupefacientes, que rastreó los movimientos del implicado hasta localizar su domicilio en Sevilla y comprobar que había trasladado el turismo hasta la vecina localidad de Umbrete. Durante el registro de la vivienda, autorizado por el juzgado de guardia, los investigadores hallaron ocho gramos adicionales de anfetaminas y diez gramos de MDMA con una pureza superior al 76% en una habitación alquilada. Tras evaluar todas las pruebas, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha ratificado la pena de tres años de internamiento penitenciario, además de imponer una multa equivalente al valor de la droga incautada, fijada en 2.201 euros, dando por cerrado uno de los casos más curiosos de incautación de drogas de diseño en la provincia.

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