La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Andalucía, primera fuerza sindical multiprofesional en la Mesa Sectorial del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha mostrado hoy, como motivo de la celebración del Día de la Medicina Familiar y Comunitaria, su preocupación por la situación que la Atención Primaria vive en Andalucía, reclamando incentivos económicos y laborales para las y los profesionales.
“El lentísimo desarrollo del Pacto por la Atención Primaria, firmado en 2023, tiene en jaque a la que es sin duda la puerta de entrada de nuestra sanidad, que se sitúa en los centros de salud y los consultorios”, ha lamentado el presidente del sector de Sanidad de CSIF Andalucía, Victorino Girela.
El sindicato ha señalado que tres años más tarde de la firma, el nivel de cumplimiento del citado pacto sigue siendo pobre y, además, las necesidades siguen aumentando, “por lo que urgimos al SAS a completar, como punto de partida, el compromiso que ya tiene acordado con las organizaciones sindicales. Mientras no sea así, nuestra Atención Primaria seguirá en una situación delicadísima que afecta tanto a los profesionales como a la ciudadanía”.
Girela ha puesto el foco en la situación del colectivo médico en la Atención Primaria, pues “resulta del todo injusto que en 2026 los especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria sigan teniendo retribuciones mucho peores que otras especialidades, lo que supone un agravio comparativo evidente que no hace sino provocar una constante marcha de profesionales desde Andalucía a otras comunidades autónomas con mejores condiciones salariales y laborales”.
El dirigente sindical también ha subrayado que, por ejemplo, en el citado Pacto por la Atención Primaria, “la Administración se comprometió a establecer una ratio de 1.300 tarjetas sanitarias por facultativo en este nivel asistencial, pero dicho objetivo sigue estando muy lejos de cumplirse, llevando a nuestros profesionales a situaciones, en muchos casos, extremas”.
Igualmente, CSIF ha denunciado la actual política de cobertura de permisos de la Administración, donde resulta “enormemente preocupante la tendencia actual del SAS de no cubrir muchísimas de las incapacidades temporales que se producen, así como permisos o reducciones que se generan. Esto genera una tremenda sobrecarga para quienes se quedan en el centro, pues han de asumir agendas que se quedan sin cubrir ante la ausencia de sus titulares”, ha explicado Girela. De resultas, el sindicato ha exigido también que, cuando un profesional tenga que asumir pacientes de otros compañeros, dicha acumulación sea convenientemente remunerada, pues actualmente no hay ningún incentivo.
Los actuales problemas de la Atención Primaria se hacen especialmente visibles en las llamadas zonas de difícil cobertura. La Central Sindical ha señalado que “las malas condiciones laborales y económicas, el ingente número de guardias, pagadas además por debajo de las horas de jornada ordinaria, y la gran carga asistencial y burocrática se suman al hecho de tener que llevar a cabo largos desplazamientos por carretera prácticamente a diario y el pobre descanso que todo ello conlleva”. Estas condiciones hacen que estas zonas sean lugares con escaso atractivo para que los y las profesionales quieran trabajar en ellas, por lo que es necesario llevar a cabo, cuanto antes, una partida de incentivos económicos para estos facultativos, así como medidas laborales que faciliten la conciliación de su vida profesional con la personal.
“Sin ir más lejos, en el Pacto por la Atención Primaria firmado en 2023, el SAS se comprometió a incorporar un complemento retributivo de 150€ al mes en 12 pagas para profesionales en centros de difícil cobertura; sin embargo, de manera injustificable han pasado tres años y seguimos esperando que comience a abonarse”, ha concluido el dirigente sindical.