La Policía Nacional ha detenido a siete personas por su presunta implicación en un grave tiroteo registrado en Sevilla durante octubre de 2024. La investigación, bautizada como operación Beritus, ha permitido desarticular a este grupo que operaba en las Tres Mil Viviendas y San Juan de Aznalfarache, acusados de tráfico de drogas y amenazas graves tras realizar exhibiciones de fuerza armada.
Origen de los disparos y primeros hallazgos
Los hechos se remontan a finales de 2024, cuando numerosas llamadas vecinales alertaron de fuertes detonaciones en el popular barrio de las Tres Mil Viviendas. A su llegada, los agentes confirmaron el altercado al encontrar abundantes casquillos y restos balísticos en la calle. Al inspeccionar un edificio cercano que presentaba impactos de proyectil, los policías localizaron armas de gas comprimido, fundas de escopetas y una importante cantidad de munición real.
Exhibición de poder frente a otros delincuentes
Aunque en un principio se valoró la hipótesis de un fuego cruzado, el análisis del escenario en Sevilla reveló que se trataba de una demostración de fuerza para intimidar a clanes rivales. Este hallazgo llevó a los investigadores de la Policía Nacional a rastrear el entorno de los sospechosos durante meses para identificar plenamente a los siete responsables y evaluar el riesgo real por tenencia ilícita de armamento.
Registros simultáneos con un gran despliegue
Debido a la peligrosidad de la intervención, en febrero se ejecutó un dispositivo especial con más de 100 agentes desplegados sobre el terreno. Las autoridades realizaron nueve registros paralelos entre la capital hispalense y el municipio de San Juan de Aznalfarache, capturando en diferentes fases a los siete investigados. La redada se saldó con el decomiso de dos escopetas y un revólver, además de anular dos plantaciones ilegales de marihuana con más de 300 plantas antes de poner a los acusados ante la Autoridad Judicial.