La Consejería de Cultura y Deporte ha inaugurado hoy en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla la exposición temporal ’40 años de protección del patrimonio cultural en Andalucía’ que celebra las cuatro décadas de la actividad de tutela patrimonial realizada por la comunidad autónoma tras formalizarse la transferencia de dichas competencias a través del Real Decreto 864/1984 y que tiene su último hito en la nueva Ley del Patrimonio Cultural de Andalucía, aprobada días atrás en el Parlamento.
La muestra itinerante, que ha abierto sus puertas en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla, ofrece una revisión de 40 bienes patrimoniales andaluces de las ocho provincias y de las distintas tipologías, desde la fábrica de vidrio de La Trinidad en Sevilla como ejemplo de Patrimonio Industrial hasta el Cortijo de Fraile en Almería como Sitio Histórico pasando por las Danzas del Andévalo de Huelva, patrimonio etnológico, además de los bienes andaluces reconocidos como Patrimonio Mundial o Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Actualmente, hay más de 100.000 bienes protegidos en Andalucía, la mayoría de ellos son bienes muebles. De ellos, más de 6.000 son inmuebles y las actividades de interés etnológico se aproximan al centenar. Todos están recogidos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico (CGPH), que está a disposición de la ciudadanía para su consulta tanto en la página web de la Consejería de Cultura y Deporte como en la Guía Digital del Patrimonio Histórico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).
En el Catálogo General del Patrimonio Histórico se incluyen bienes declarados desde al menos mediados del siglo XIX. Los primeros fueron el monasterio de la Rábida y la Cartuja de Jerez, ambos en 1856 y los siguientes, la Alhambra de Granada (1870); el monasterio de San Isidoro del Campo de Santiponce, Sevilla (1872); el Arco de San Lorenzo de Jaén (1877); la Mezquita Catedral de Córdoba (1882); las Cuevas de Menga y Viera, Antequera (1923) y la Cueva de los Letreros en Vélez-Blanco, Almería (1924).
La exposición, inaugurada por la secretaria general de Patrimonio Histórico, Mar Sánchez Estrella, también aborda los bienes reconocidos por Unesco, tanto los culturales (Alhambra, Generalife y Albaycín de Granada, el centro histórico de Córdoba, la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias de Sevilla, las pinturas rupestres del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, los conjuntos renacentistas de Úbeda y Baeza, los Dólmenes de Antequera, y la ciudad califal de Medina Azahara) como bienes naturales (Parque Nacional de Doñana).
Igualmente, aborda los bienes del Patrimonio Cultural Inmaterial, es decir, los usos, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con sus instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio: el flamenco, la cetrería, la revitalización del saber artesanal de la cal de Morón, la fiesta de los Patios de Córdoba, la dieta mediterránea, las tamborradas: Coliblancos y Colinegros de Baena, la técnica de construcción de la piedra en seco y el toque manual de campanas.
La exposición incluye la proyección de un vídeo que resume la actividad de la Consejería de Cultura y Deporte, a través de la Dirección General de Patrimonio Histórico en el ámbito de la protección, documentación y difusión del Patrimonio y cuenta con un folleto pedagógico especialmente pensado para la difusión de los principales aspectos del Catálogo General del Patrimonio Histórico. La exposición itinerará por varias provincias andaluzas a lo largo de 2026 y culminará su periplo en la Alhambra en el primer trimestre de 2027.
Al acto también han asistido la directora general de Patrimonio, Mónica Ortiz y el director del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), Juan José Primo Jurado, además de los comisarios de la exposición, Juan Manuel Becerra y Fuensanta Plata.
Conferencias ‘1526. Boda imperial en Sevilla’
En otro orden de cosas el Archivo Histórico Provincial de Sevilla, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, organiza entre los días 19 de marzo y 7 de abril, el ciclo de conferencias ‘1526, Boda Imperial en Sevilla’, que va a analizar, desde el punto de vista político, social y cultural, la importancia que tuvo para la ciudad de Sevilla la boda del emperador Carlos V con Isabel de Portugal, así como su repercusión en los reinos hispánicos.
Organizado en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y el Proyecto de Investigación “Literatura y Reginalidad en la España de los siglos XVI y XVII: las mujeres de la Casa de Austria” de la Universidad de Sevilla, dirigido por la catedrática de Literatura Española Cristina Moya García, el ciclo va a reunir a ocho conferenciantes de reconocido prestigio internacional, en cuatro sesiones dobles verpertinas que arrancarán el jueves 19 de marzo y tendrán continuidad los días 24 y 26 de marzo y 7 de abril, siempre a las 18:00 horas y con entrada libre.
Los ocho investigadores participantes en el ciclo del Archivo Histórico Provincial de Sevilla son Sagrario López Poza (Universidad de La Coruña) y José Solís de los Santos (Universidad de Sevilla), que abordarán el traslado de la reina y la celebración del enlace a través de las relaciones de sucesos contemporáneas (19 de marzo); Cristina Moya García y Jesús García Díaz, ambos investigadores de la Universidad de Sevilla, que se centrarán en algunas anécdotas y hechos relacionados con el evento real, incluyendo las fiestas de toros (24 de marzo); Isidoro Jiménez Zamora (Universidad Francisco de Vitoria) y José Luis Gonzalo Sánchez-Molero (Universidad Complutense de Madrid), que hablarán sobre el ejercicio del poder de Isabel de Portugal y la educación de sus hijos (26 de marzo), y, por último, José Martínez Millán (Universidad Autónoma de Madrid) y Félix Labrador Arroyo (Universidad Rey Juan Carlos), que analizarán las repercusiones políticas y dinásticas de la boda (7 de abril).