La Guardia Civil ha procedido a la investigación de dos personas como presuntas responsables de un delito de estafa y coacciones cometido contra una vecina de Benacazón. La operación, iniciada por el Puesto de Sanlúcar la Mayor, se puso en marcha tras la denuncia de la víctima, quien sufrió un perjuicio económico que asciende a 2.000 euros. Los investigados, residentes en el municipio onubense de Alosno, emplearon el método conocido como la estafa amorosa, una técnica de ciberdelito que combina el engaño afectivo con la presión psicológica para obtener transferencias bancarias bajo falsos pretextos.
Manipulación sentimental y engaño
El procedimiento utilizado por los autores se basaba en la creación de perfiles falsos en redes sociales y aplicaciones de mensajería para establecer una relación de confianza estrecha con la perjudicada. Tras suplantar identidades y consolidar un vínculo emocional ficticio, los delincuentes comenzaban a solicitar diversas cuantías económicas alegando situaciones de emergencia personal que requerían ayuda inmediata. Una vez que la víctima accedía a los primeros pagos, los autores mantenían el engaño de forma prolongada en el tiempo para maximizar el beneficio del fraude.
Coacciones y amenazas de difusión
La situación se agravó cuando la vecina de Benacazón mostró reticencias a continuar realizando desembolsos de dinero. En ese momento, los investigados abandonaron el tono afectivo para iniciar una fase de coacciones, exigiendo nuevos pagos de 2.000 euros bajo la amenaza directa de difundir imágenes de carácter íntimo de la mujer. Esta modalidad de chantaje digital buscaba doblegar la voluntad de la víctima mediante el miedo a la exposición pública, una práctica habitual en las redes de ciberdelincuencia que operan mediante la ingeniería social.
Localización y consejos de seguridad
Tras el análisis de los movimientos bancarios y los indicios digitales, la Guardia Civil localizó a los sospechosos en Alosno, contando con la colaboración de los agentes de dicho puesto. La investigación permanece abierta ante la posibilidad de que existan más afectados en la provincia de Sevilla o zonas limítrofes. Desde el cuerpo de seguridad se recomienda desconfiar de relaciones digitales que avancen de forma acelerada y soliciten dinero, evitar el intercambio de material sensible y, en caso de recibir amenazas, no ceder nunca al chantaje y conservar todas las capturas de pantalla para facilitar la labor policial.