Despliegue de 2.500 agentes para blindar la Semana Santa en Sevilla

El subdelegado del Gobierno perfila con las hermandades y cuerpos policiales el plan de actuación que contará con vigilancia especial de paisano controles en zonas de gran aglomeración e inspecciones exhaustivas del subsuelo hispalense

El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, ha presidido este 25 de marzo una reunión clave con la Policía Nacional y el Consejo de Hermandades y Cofradías para cerrar el dispositivo de seguridad de la Semana Santa. El encuentro ha servido para estructurar un despliegue operativo que movilizará a cerca de 2.500 efectivos estatales con el objetivo de garantizar la protección ciudadana y la fluidez durante los multitudinarios desfiles procesionales en la capital andaluza.

Operativos especiales a pie de calle

El plan de seguridad contempla la activación de la llamada Operación Cirio, un despliegue estratégico de agentes de la Policía Judicial que patrullarán vestidos de paisano. Su misión principal será la prevención e investigación de delitos entre las aglomeraciones. A esto se suma la Operación Palio, que introduce la figura del Palio Cero, un policía de enlace directo entre las fuerzas del orden y las cofradías para monitorizar en tiempo real los itinerarios y los puntos críticos de mayor concentración de público.

Refuerzos técnicos y unidades de élite

El grueso del operativo estará compuesto por 1.900 policías nacionales, respaldados por unidades especializadas como guías caninos, técnicos en desactivación de explosivos o TEDAX y equipos de subsuelo. Estos grupos realizarán inspecciones minuciosas en las áreas neurálgicas de Sevilla, prestando especial atención al entorno de la Campana, el Palco y las instalaciones del Metro. Paralelamente, se han impartido directrices de autoprotección a las corporaciones nazarenas para gestionar posibles evacuaciones y emergencias de forma coordinada.

Control provincial y vigilancia exterior

El escudo protector se extiende más allá del centro histórico gracias a la incorporación de 600 agentes de la Guardia Civil, quienes focalizarán sus esfuerzos en vigilar el curso del río Guadalquivir y controlar el tráfico en toda la red viaria de la provincia. Simultáneamente, la Dirección General de Tráfico mantendrá su centro de gestión plenamente operativo para supervisar los desplazamientos interurbanos, completando así una red de vigilancia integral para estas fechas festivas.