La Policía Nacional ha desarticulado por completo un violento clan familiar que monopolizaba la venta de sustancias estupefacientes en la barriada de Santa Teresa, en Sevilla. El amplio despliegue de las fuerzas de seguridad ha permitido la detención de 18 personas, entre las que se encuentran los tres cabecillas históricos de la organización delictiva, quienes han ingresado de forma inmediata en prisión provisional por orden de la Autoridad Judicial. Los implicados están acusados de delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y tenencia ilícita de armas de fuego.
Búnkeres blindados y tecnología militar
La investigación penal se inició a raíz de un grave incidente con armas de fuego ocurrido en los alrededores de uno de los bloques controlados por la red. A partir de ese momento, más de 50 agentes de unidades especializadas comenzaron a desentrañar un complejo sistema de seguridad que el clan había desplegado por toda la zona.
Los delincuentes habían instalado cámaras ocultas en puntos estratégicos de los accesos públicos que retransmitían imágenes en tiempo real. Estos monitores se controlaban desde salas blindadas en el interior de los narco pisos, diseñadas específicamente para dificultar la entrada de las patrullas y asegurar el consumo de cocaína, hachís y marihuana sin interferencias.
Menores de edad para la contra vigilancia
La estructura criminal funcionaba de manera jerárquica y utilizaba de forma sistemática a jóvenes del barrio para tareas logísticas de distribución al menudeo. Estos menores también realizaban labores de contra vigilancia en las esquinas para alertar de la presencia de vehículos policiales camuflados.
Durante la fase de explotación del caso, el grupo de estupefacientes localizó dos viviendas que servían como almacenes centrales de la mercancía. Desde estos puntos periféricos se abastecía diariamente a las mesas de venta del núcleo principal de la barriada.
Registro simultáneo en Carmona
El dispositivo culminó con seis entradas domiciliarias en Sevilla y un séptimo registro en la localidad vecina de Carmona. En el interior de los inmuebles, fuertemente protegidos por puertas de acero reforzado, los agentes hallaron la droga expuesta en vitrinas comerciales y salas de juego ilegales con máquinas slot que habían sido sustreídas previamente.
El balance definitivo de la operación incluye la incautación de casi tres kilos de sustancias preparadas para su venta, 20.000 euros en metálico, una pistola eléctrica y diversas armas blancas de gran tamaño. La jefatura policial mantiene las actuaciones abiertas y los investigadores del caso no descartan ejecutar nuevas detenciones durante las próximas horas.