La Asociación Autismo Marchena ha realizado un balance positivo pero también reflexivo tras la celebración de la Feria, poniendo el foco en la implantación de la red de Espacios Amigos del Autismo y en la presencia de personal técnico de integración social (PTIS) durante los festejos.
La entidad considera que el acompañamiento profesional, la reducción de la sobrecarga sensorial y la señalización mediante pictogramas cognitivos han demostrado que es posible adaptar entornos multitudinarios para que los niños y niñas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) puedan disfrutar de la fiesta en igualdad de condiciones.
Resultados del apoyo profesional
Según la asociación, la presencia de personal técnico de apoyo redujo de forma directa las crisis provocadas por la sobreestimulación, además de proporcionar a los menores y sus familias un entorno más seguro durante la celebración.
Autismo Marchena considera que esta experiencia demuestra la eficacia de contar con profesionales especializados en este tipo de eventos.
La desigualdad económica de los recursos privados
La entidad advierte, sin embargo, de la situación que se produce cuando los recursos destinados a sostener este apoyo profesional se agotan.
A su juicio, depender de aportaciones privadas o de presupuestos limitados genera una brecha entre las familias que disponen de recursos económicos o redes de apoyo y aquellas que no cuentan con estas posibilidades.
La asociación sostiene que la accesibilidad en los espacios de ocio no debería depender de la capacidad económica de cada hogar.
Una partida presupuestaria estable
Autismo Marchena reclama a las instituciones públicas y entidades locales que pasen de las actuaciones puntuales a establecer una partida presupuestaria estable y pública.
El objetivo, según la entidad, sería garantizar la presencia de profesionales de apoyo y la adaptación de los entornos en los diferentes eventos culturales y festivos del municipio.
La asociación defiende que la inclusión en el ocio debe abordarse como un derecho que debe mantenerse de forma permanente, y no como una prestación asistencial o una medida temporal.