El pleno del Ayuntamiento de Marchena ha aprobado por unanimidad este 8 de junio la modificación definitiva del planeamiento urbanístico que desbloquea la situación legal del complejo parroquial Madre de Dios. La sesión extraordinaria, celebrada en el salón de actos de Sodemar con los votos favorables del PSOE y Unidos por Marchena, permite dotar a las instalaciones de un uso híbrido, resolviendo así el vacío normativo que amenazaba el futuro del recinto impulsado originariamente por el Padre Javier.
Reparto de los espacios entre iglesia y municipio
El acuerdo alcanzado establece que una parte del edificio se destinará exclusivamente a fines parroquiales bajo la gestión de la iglesia de San Miguel, mientras que el resto de la edificación albergará instalaciones públicas de interés general. Para lograr esta división legal, los equipos técnicos y jurídicos municipales han trabajado durante los últimos once años en estrecha colaboración con el Arzobispado de Sevilla. Con esta aprobación, se despeja el camino para la obtención de las futuras licencias de uso que demandaban ambas instituciones para operar con normalidad.
Trámites legales y registro de la propiedad
El siguiente paso en la hoja de ruta municipal será la inscripción de la obra en construcción a favor de la titularidad pública en el Registro de la Propiedad. Cabe recordar que los terrenos donde se asienta la estructura ya fueron rescatados e inscritos a nombre de la administración local en el año 2015. Una vez completado el registro del inmueble edificado, el gobierno local llevará a un nuevo pleno la concesión administrativa correspondiente a favor de la institución religiosa para que disponga de total seguridad legal sobre el área destinada al culto.
Búsqueda de fondos para finalizar las obras
De cara a los próximos meses, el equipo de gobierno se centrará en obtener la financiación necesaria para concluir la fase de construcción de la parte que quedará bajo control del consistorio. Las autoridades han advertido que los recursos exigidos supondrán un esfuerzo económico importante para las arcas públicas. El objetivo principal es culminar todo el procedimiento administrativo antes de que finalice el presente mandato legislativo, garantizando la supervivencia del proyecto y evitando una temida orden de demolición sobre una de las iniciativas más respaldadas por los vecinos de Marchena.