El Marchena Balompié ha puesto en marcha de forma oficial su nueva campaña de abonados para la temporada 2026/2027. La entidad se marca como meta deportiva prioritaria para este curso el ascenso a Segunda Andaluza Senior, un reto institucional para el que se busca el respaldo masivo de los aficionados en las gradas mediante una política de precios populares y bonificaciones para colectivos específicos.
Plazos y precios para la masa social en Marchena
El periodo habilitado para tramitar la renovación de las tarjetas de fidelidad comenzó el 25 de junio y se extenderá hasta el 14 de agosto. Los seguidores que formalicen su inscripción dentro de estas fechas mantendrán intacta su antigüedad en los registros oficiales de la entidad. Los pases para la categoría de adultos tienen un coste de 20 euros, mientras que las tarjetas juveniles se han fijado en 10 euros para facilitar el acceso de los más jóvenes al estadio.
La directiva ha diseñado asimismo una modalidad familiar con tarifas reducidas para incentivar la asistencia conjunta. Bajo este formato, las altas de adultos se sitúan en 15 euros y las de los menores en cinco euros. Con esta estructura financiera, el club pretende asegurar un suelo de ingresos estable de cara a la planificación de los desplazamientos de la campaña regular.
Primeras novedades en la configuración de la plantilla
En el plano estrictamente deportivo, la secretaría técnica ha iniciado la construcción del bloque de futbolistas que competirá bajo las órdenes del cuerpo técnico. El primer movimiento del mercado invernal de fichajes es el regreso del guardameta Pablo Luque, quien inicia una nueva etapa en la entidad deportiva para defender la portería del primer equipo.
Junto a esta incorporación, el club ha asegurado la continuidad de los futbolistas Carlos López e Iván Partida. Desde el club han confirmado que continuarán desvelando de manera progresiva la identidad de los nuevos integrantes del proyecto durante las próximas semanas para completar la nómina de fichajes.